A ras de cesped ... jornada 21



- Necesitaba los puntos el Anbalsal después de sus últimas derrotas.
- El Santia sigue sumando, esta vez en el campo del Pengüins.
- Partidazo de los Espada boys lejos de la Barraca frente a un rival directo.
- Victoria trabajada del Nastic ante el Gramófono.
- Triunfo del líder en un partido muy polémico.
- Paseo en barca para el Italian Stallion.
- Victoria del Liverpool por abandono del Cesena.
- Los blaugranas tuvieron K.O. Al D.Ü.A. Le sobraron los tres últimos minutos.
- La ilusión de los merengues no fue suficiente ante la experiencia del Ferrima.

El maravilloso mundo del fútbol con botones

Cracks de nácar

En una extraña suma de elementos, Cracks de nácar (2011) es una película docu-ficcional de humor que registra el magnético universo de anécdotas de Rómulo Berruti y Alfredo Serra -consagrados periodistas y amigos de toda la vida- y su particular afición por el fútbol de botones. En entrevista exclusiva para EscribiendoCine, los directores Daniel Casabé y Edgardo Dieleke cuentan el trasfondo de esta realización que, sin ir más lejos, también es el relato sobre su propia amistad.

  
¿Cómo nació la historia de Cracks de nácar? ¿Y cómo surgió el encuentro entre Rómulo Berruti y Alfredo Serra, hitos del periodismo, para protagonizarla?
Daniel Casabé: La historia de Cracks de nácar nació muchos años atrás. Yo vivía con mi madre (Mara Sala, quien aparece en la película) y con Alfredo Serra, mi padrastro. Rómulo Berruti, íntimo amigo de Alfredo, iba todos los sábados de cada mes (y lo sigue haciendo) a encontrarse con Alfredo para jugar al fútbol con botones. Y después de cada partido, se siguen juntando a tomar unos whiskies y a charlar de la vida, compartiendo anécdotas de periodismo, discutiendo películas y libros o simplemente repasando recetas de nuevos tragos. Con Edgardo Dieleke (un hermano para mi) quedamos cautivados por ese oculto y fantástico mundo que ellos mismos generan. Y sobre todo por sus relatos; son dos grandes narradores, que logran captar la atención de cualquier espectador que comparta una bebida con ellos. Y eso es justamente una de las sensaciones primarias que nos impulsó a realizar esta película: llevar este mundo y estos personajes, escondidos hasta ahora en un departamento, al espectador.
¿Cómo fue que Uds. conocieron este particular juego como es el fútbol de mesa?
Edgardo Dieleke: El juego estaba al alcance de Daniel primero, porque vivía donde se jugaba. Acá Daniel no lo dijo, pero él además jugaba, y mejor que Rómulo y Alfredo. Luego nosotros investigamos dónde más se juega, pero la verdad es que más que el fútbol en sí, nos interesaba qué es lo que construían Alfredo y Rómulo con el juego. Cuando vean la película van a darse cuenta de que más allá de un juego extraño, lo más increíble es el mundo que Alfredo y Rómulo construyen en torno al juego: inventan vidas a los botones, les ponen nombres e historias de vida, en fin, son personajes.
Cracks de nácar comparte elemento del documental, los periodistas aficionados por este deporte, que hacen a la vez de protagonistas, cuentan anécdotas de sus oficios e historias de su vida mientras sus miradas lanzan guiños cómplices a cámara, y también de la ficción, en ella aparecen conflictos, como la pérdida de una pieza con dotes magistrales, que aportan dinamismo y mucho humor a la historia. En este sentido, ¿cómo decidieron abordar el trabajo de guión?
D.C.: Nosotros conocíamos todos los relatos de Alfredo y Rómulo que aparecen en la película, por haberlos escuchado muchas veces en distintas oportunidades. A partir de ahí, el desafío era lograr que ellos se sintieran cómodos, al punto casi de ignorar la presencia de la cámara, para soltarse y volver a contar las anécdotas que nosotros les pedíamos. Y tratándose de una película que trabaja, entre otras cosas, sobre el engaño, la ficción fue una herramienta que nos sirvió para engañar tanto a Rómulo y a Alfredo, como al espectador. El mundo que ellos generan ya se encuentra en un juego entre lo documental y la ficción, y eso mismo queríamos llevarlo al relato. Por lo tanto, la estructura de la película contaba con una base de registro documental que necesitaba impulsarse con mecanismos de ficción que iban a generar otros momentos de registro documental. La desaparición de Bordenave (botón) es un ejemplo: Alfredo se desespera por la pérdida de su crack, justo antes del esperado desafío. Por supuesto, en una película de estas características, es inevitable que el guión se termine de trabajar en la etapa de montaje. El trabajo de montaje realizado junto a Andrés Pepe Estrada (gran montajista) fue la clave de la estructura narrativa y el complemento necesario de un guión de estas características.
Además del juego de mesa, Cracks de nácar también narra lo más íntimo en la vida y en la  amistad compartida por estos protagonistas. ¿Fue algo que surgió a partir del atractivo “anecdotario” de los actores o todo se ajustó a un libreto previo al rodaje?
E.D. y D.C.: En realidad uno de los desafíos y quizás lo que más nos interesaba era ver cómo hacer para volcar en el cine una situación en principio anti-dramática por definición como una conversación de amigos. Lo que más queríamos era conseguir establecer un paralelo entre el modo que tienen ellos de contar historias personales o anécdotas con la manera en que se toman el juego. Si bien las anécdotas son ciertas, todas están cargadas de un gran manejo de la oralidad y de la exageración, como toda buena anécdota. Hay mucho de la ficción en el modo en que ellos cuentan esas anécdotas: hay suspenso, desvíos, puesta en escena. Del mismo modo, cuando hablan de su juego y de sus jugadores estrella, como Bordenave, lo que aparece allí es un espíritu lúdico que queríamos transmitir al espectador. En ese sentido, sabíamos algunas de las anécdotas y la clave era conseguir organizar el relato de la película de un modo que excediera lo meramente observacional, para captar la verdad de los personajes también a partir de ciertas licencias.
En la estructura general de la película, el humor es el tono fundamental de los diálogos y también en el uso de las imágenes, tal como sucede en la explicación sobre la mecánica del fútbol de botones donde hay una retoma irónica de los tutoriales, los manuales de uso hiper-explícitos o el estilo radiofónico del relator deportivo. ¿En qué otros estilos narrativos se inspiraron para encontrar un estilo propio en la realización de la película?
E.D.: Quisimos que la película alternara esos registros algo anticuados pero en tono paródico, para que el peso de las anécdotas no se volviera solemne. Por que si bien los personajes hacen una defensa de su juego, y en algún sentido una recuperación de otro modo de vida, con los estilos más paródicos como los relatos o las falsas anécdotas de los jugadores, intentamos quitar los elementos de solemnidad que podía tener el relato en su conjunto. En definitiva se trata de un juego, y de personajes que pueden reírse de ellos mismo, y nosotros queríamos también reírnos un poco de lo que estábamos haciendo. Hay que recordar además que es un juego muy lento, son noventa minutos de botones moviéndose en una mesa.
Uno de los elementos que decidimos plantear fue la idea de un desafío: estos amigos que juegan hace 50 años, finalmente tienen dos contrincantes, brasileños, que vienen a desafiarlos. El desafío entonces era una forma que nos permitía ficcionalizar un poco el documental, y hacer entrar otro estilo. En cuanto a otros géneros, las escenas que tienen lugar en el bar de la casa de Alfredo, donde está la cancha, es algo que decidimos filmar de un modo más observacional, con la menor cantidad de cortes posibles. De hecho, hay charlas bastante extensas, por lo que aquí confiamos en lo que tenían ellos para decir, más que en imponerle un género o un estilo extraño a la propia forma de esos relatos.
De alguna manera, este modo de explicación cuasi-fenomenológica de las prácticas humanas, algunas interpretadas como juegos infantiles o rituales caprichosos, me recordó a Balnearios (2002) de Mariano Llinás, en el uso del humor irónico. ¿En qué films pensaron al momento de realizar Cracks de nácar?
E.D.: Balnearios nos gustó mucho, y es cierto que hay algo del tono irónico que se puede relacionar con esa película. Yo diría que la diferencia radica en que acá intentamos no explicar la pasión, la idea, como decía era intentar establecer una continuidad entre el juego y las charlas de los amigos. Podría decirse que uno se define por el modo en que juega, a cualquier cosa, no solo al fútbol de botones. Después, en cuanto a qué films pensamos, la verdad es que no trabajamos con muchas referencias. Con Daniel compartimos el sentido del humor, supongo que es una de las principales razones por las que nos hicimos amigos y co-directores. Entonces, más que recuperar otros films intentamos llevar algunos elementos que a nosotros nos divierten. Sí te diría que en las partes de las anécdotas teníamos presentes algunas películas del brasileño   Si bien él en general mantiene un diálogo en cámara con sus personajes, hay una afinidad en el aspecto de buscar la verdad y la humanidad de los personajes en los aspectos supuestamente más banales, como el juego o en el modo de construir la oralidad.

A ras de cesped ... jornada 20



- El Pengüins asalta el Malilla Arena y se lleva los tres puntos.
- Justo reparto de puntos en el Nuevo Vallejo.
- Empate con sabor a victoria per als Blanquets.
- El Maxplas consolida el liderato con una goleada en casa del Gramófono.
- Nada pudo hacer el Laurus ante un Italian Stallion inspirado.
- Victoria del Villarreal por abandono del Cesena.
- A pesar de adelantarse por dos veces en el marcador, el decano sale goleado.
- La mayor pegada de los merengues hace que los puntos vuelen de La Creu.
- Remontada del Rekena in extremis en un partido muy igualado.

A ras de cesped ... jornada 19



- El Pengüins neutralizo la ventaja inicial del Rekena.
- Dos corners hacen que el Atlético Granota se lleve los tres puntos.
- El Santia da la campanada al vencer al Nastic en su campo.
- Hasta los últimos minutos no se vio reflejado el domino local en el marcador.
- Un desacertado Italian Stallion cede los tres puntos al Gramófono.
- Victoria del Laurus por abandono del Cesena.
- Goleada de escándalo la que se lleva el Villarreal en su visita a Gelsenkirchen.
- Los merengues han empezado una gran segunda vuelta.
- Gran efectividad del Ferrima frente a un Agostinet algo descentrado.

Las Rotaciones

"La Tierra "rota" constantemente y nadie se alarma por ello. Pensad en cambio si alguien nos dijese que nuestro planeta iba a ser "sustituído".
(Podría, perfectamente, haberlo dicho Galileo Galilei)

Los equipos modestos hacen cambios, los grandes hacen rotaciones. Una rotación es como una sustituición a la que se ha puesto un nombre que no asuste. Las rotaciones fueron inventadas, más específicamente, para salvaguardar los egos de los cracks. El ego de un crack no soporta, por regla general, ser sustituido, en cambio lo de "rotar", aun sin agradarle tampoco demasiado, le resulta más llevadero. -¿Por qué no juegas hoy, Fulanito? -Por las rotaciones. Y ya está. Diciendo que, si cuando no juega, ello es debido a las rotaciones, el crack sabe que nadie va a pedirle mayores explicaciones. Porque así como en la sustitución el periodista siempre ve sospechosísimo indicio de este motivo turbio, de ese otro, o del de más allá, y se siente por ello obligado a inqiuirir en busca de la verdad oculta, la rotación de los jugadores es considerada por el periodista medio algo tan natural como la rotación del planeta Tierra, y a lo que, por ello, no hay que buscarle más vueltas (valga la redundancia, hablando como estamos de rotar).
La Cultural Balompédica, es un equipo grande,  (por lo menos para su afición) luego rotante, o rotatorio, o como se diga para que esté bien dicho. Y no es que el ego de un botón, por grandísimo crack que este haya llegado a ser, pueda alcanzar grandes cotas. Lo que ocurre es que el fútbol chico imita al grande sin mirar por qué: esto es, toma se su modelo las prácticas y los términos sin entrar a valorar sus orígenes o el que sean más o menos justificadas. De ahí que se haya dicho que el fútbol chico es "espejo" del otro. Aun así en nuestro fútbol sería inimaginable (y cuando decimos inimaginable, advertid que lo estamos haciendo desde territorio en que gobierna de manera absoluta la imaginación), sería inimaginable, -digo-, un mal gesto en el jugador que se queda fuera de la alineación titular.
Las estrellas más rutilantes: El Príncipe Blanco, Wing Otto, Maravillas Wilkes, Magic White, Iceman Valkoinen, Branco, etc., etc., han alternado titularidades con suplencias sin mudar jamás ese caracter afable que caracteriza a los botones, y que ha hecho de ellos lo que son: 
Uno de los complementos más queridos y más manoseados a lo largo de la Historia, incluso antes de que el fútbol con botones alcanzase su actual nivel, de deporte de masas  ( deporte de masas y de mesas, para ser más exactos).

Fútbol con Botones y Rebote a Banda

A ras de cesped ... jornada 18



- Tres puntos para el Pengüins en un partido plagado de desaciertos.
- El Nastic aprovecho la única oportunidad que tuvo, lo justo era el empate.
- Con éste resultado el Maxplas recupera el liderato.
- Gran defensa dels Blanquets ante el mayor dominio del Italian Stallion.
- Victoria del Gramófono por abandono del Cesena .
- Manita del D.Ü.A. en el Laurus Park
- Goleada merengue en el Madrigalete, que deja muy tocado als grogets.
- El Ferrima sentencia en los minutos finales.
- El Rekena tiró de oficio y trunca la racha blaugrana.

El "Estadio Enio Seibert"

Entre vítores y aplausos de un buen número de curiosos, que allí se habían congregado atraídos por ese infalibleimán que para los humanos desocupados supone el ruido y movimiento de máquinaria pesada, comenzaron en La Martinica de Almuña las obras para la construcción de un nuevo campo de Fútbol con Botones y Rebote a Banda:  El "ESTADIO ENIO SEIBERT".
Llamado así como homenaje a un Botonista excepcional: nuestro amigo, Enio, de Porto Alegre do Sud, Brasil, lider indiscutible y factotum de Renners y Fiorentina, integrante de la Cofradía Lokos del Botao, recopilador de historias, reglas, anécdotas y curiosidades acerca del Fútbol con Botones, escritor y traductor, promotor de la unificación de reglas, y muchas más cosas, -Tantas cosas que posiblemente sólo su nombre es capaz de contenerlas todas-, el Estadio Enio Seibert está, ya desde la colocación de su primera piedra, predestinado a convertirse en referente futbolbotonístico.
Su proyecto es el de un estadio moderno y funcional. Para llegar la ejecución del cual han unido el F.C. AZULONES y el REAL MARRÓN sus conocimientos, sus fuerzas, y sus materias primas, -ya sean éstas compradas ad hoc para el bricolaje, ya sean recolectadas por ese instinto parejo al de las urracas o al de Diógenes, que lleva a todo botonista a rescatar y conservar los objetos, o trozos de objeto, más extravantes, bajo el lema de que a él "podrían llegar a servirle para algo", cuando algún otro miembro de su familia se dispone a tirarlos a la basura-.
Algunos proponían, por esa unión de los rivales eternos para construirlo, llamarle Estadio de la Hermandad, o del Hermanamiento, pero cuando se puso sobre la mesa el nombre de Enio Seibert la decisión fue unánime, y a ella se sumaron incluso aquellos que habían promovido la denominación primera, porque entendieron que en esta última, finalmente elegida, iba incluido también, -entre muchos otros de igual porte-, aquel valor de la hermandad que ellos postulaban.
En próximas "entradas" publicaremos fotografías y/o vidéos del nuevo Estadio. Valga de momento la primicia que ofrecemos ya para abrir boca, y por evitar que se nos adelanten otros medios.
FBRB, siempre en vanguardia de lo nuestro: los primeros en ofrecer a sus lectores la información, de manera ad hoc, incombustible, y fidedigna, -esto último, diga lo que diga mi vecino Jesús, que tiene la teoría de que en las crónicas escritas y/o filmadas siempre exagero los méritos de mi equipo, mientras que trato de pasar por alto o empequeñecer los del suyo-.

Fútbol con Botones y Rebote a Banda